Aprende con Carmen
Learn with Carmen

Liarse la manta a la cabeza

Nos liamos la manta a la cabeza y nos fuimos a Taiwán.

En la vida algunas veces hay que tomar decisiones y emprender nuevos proyectos sin mirar atrás o sin pensar demasiado las posibles consecuencias que pueda traer nuestra decisión, porque si no, nunca haríamos nada nuevo.

Para esas ocasiones en las que tomamos una decisión y la llevamos a cabo sin pensar mucho en las consecuencias que pueda traer usamos la expresión liarse la manta a la cabeza.

Si os dais cuenta, el significado de la frase es bastante gráfico: si nos liamos (nos enrollamos) una manta en la cabeza, no podemos ver ni oír, por lo que no nos afecta demasiado lo que ocurra a nuestro alrededor porque no podemos percibirlo: tomamos una decisión y no miramos ni escuchamos a nadie.

Hay mucha gente que, en un momento determinado de su vida, se ha ido de su casa y se ha ido a otro país buscando una nueva vida porque la que tenía no le gustaba. Quizá no se paró a pensar en si le iban a echar de menos, en si había otra solución menos radical o en si podía arreglar los problemas que tenía. Simplemente se fue. Para ocasiones como esa se puede decir que esa persona se lio la manta a la cabeza y se marchó.

Espero que, a partir de ahora, cuando escuchéis que alguien se ha liado la manta a la cabeza, no penséis que tenía mucho frío, sino que os acordéis de este post en el que se esconde el verdadero significado de esa expresión.

es